martes, 4 de octubre de 2011

Dicen que tengo

No tengo recuerdos
ni sé quién soy,

pero me dicen que soy poseedor
de una casa antigua
que da a un malecón
desde el que se ve un mar prolífico
del que viven millones de hombres.

Dicen que tengo
un gran desierto de oasis salpicado,
donde se oye a mis hermanos
-mientras cosechan el suelo-
cantando, tocando y bailando.

Me dicen que tengo, además,
ríos vivos de los que no se alcanza a ver
las orillas; que bañan mis tierras
que paren éstas, milagrosas hierbas
que sanan a millones de hombres.

Dicen también,
que puedo hablar y escuchar
setenta dulces y musicales lenguas,
que puedo cantar con ellas como
si cantaran miles de aves volando.

Dicen que tengo
largas cadenas montañosas
de las que bajan desde lo alto, nieves
que se vuelven anchos ríos y profundos lagos
de los que beben millones de hombres.

Dicen que tengo
pampas llenas de inverna fresca para el ganado
que mis padres domesticaron
y que hoy acompañan y abrigan
a millones de hombres.

Y dicen que tengo
edificios magníficos
y recintos sagrados
que hoy son mutilados
por millones de hombres.

Y dicen que soy peruano.
Pero de eso no estoy seguro.
Y sigo olvidando.

1 comentario:

Albert Estrella dijo...

ese desierto salpicado oasis como si estuvieran evaporandose unas gotas de tu alma para salir hata este poema... saludos