Desde que Ricardo Blume escribió un artículo en El Comercio, hace muchos años, todos los cultos lectores de ese diario, suprimieron el "de" tan necesario en determinados casos, antes del "que". Lo recuerdo. Yo tenía pocos años.
Hubo una lectura rápida, demasiado rápida de ese artículo. Se sintieron equivocados y empezaron a decir y escribir frases incompletas.
Se le llamó "dequeísmo".
Ahora sufren los ojos, orejas, manos y bocas, por el abuso del "queísmo". Y suena horrible en nuestro rico idioma; tan expresivo, tan preciso y que cada día se empobrece por la globalización. Por la velocidad con que debe ser transmitida tanta información, llega esta, repleta de fallas.
Lejos de conseguir un Esperanto, tendremos un esperpento (si es que no lo tenemos, ya).
Ricardo Blume se espantó y escarapeló entero al oír y leer tanto "de que". Y le puso punto final. Yo lo entiendo. Me horrorizo cada día, con cada lectura, cada vez que veo un noticiero y cada vez que oigo conversaciones o participo de ellas.
Pero es necesario corregir esto.
Sería bueno, que así como alejó el "dequeísmo", haga algo para curar a los hispanohablantes del "queísmo" impertinente.
Normalmente, entre tanta cacofonía, pienso en ejemplos; pero esta vez entré a Wikilengua para pegar las formas correctas e incorrectas.
La siguiente lista ejemplifica algunos de estos usos incorrectos (en negrita), seguidos de la manera en la que debería decirse (en redonda):
- a causa que: a causa de que.
- a condición que: a condición de que.
- a pesar que: a pesar de que.
- con la condición que: con la condición de que.
- a menos de que: a menos que, a menos de.
Formas correctas:
- antes que (antes de que es más reciente y hoy se acepta).
- después que (después de que es más reciente y hoy se acepta).
Wikilengua es sitio recomendado por la Real Academia.
http://www.wikilengua.org/index.php/Que%C3%ADsmo_y_deque%C3%ADsmo_en_locuciones_preposicionales
Y aquí está parte de las explicaciones de la RAE:
queísmo. Es la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.
1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes:
a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse de algo, alegrarse de algo, arrepentirse de algo, fijarse en algo, olvidarse de algo, preocuparse de o por algo, etc.: Me alegro de que hayáis venido (no
Me alegro que hayáis venido); Me olvidé de que tenía que llamarte (no
Me olvidé que tenía que llamarte); Te preocupaste de o por que no pasáramos calamidades (no
Te preocupaste que no pasáramos calamidades); Se acordaba de que en esa casa había vivido un amigo suyo (no
Se acordaba que en esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé en que tenía manchas en la cara (no
Me fijé que tenía manchas en la cara); No me acordé de que era tu cumpleaños (no
No me acordé que era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me alegró que vinieras (no
Me alegró de que vinieras); Olvidé que tenía que ir al dentista (no
Olvidé de que tenía que ir al dentista) (→ dequeísmo, 1a y b).
b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer de algo, insistir en algo, tratar de algo (en el sentido de ‘procurarlo, intentarlo’), etc.: Lo convencí de que escribiera el artículo (no
Lo convencí que escribiera el artículo); Insistió en que nos quedáramos a cenar (no
Insistió que nos quedáramos a cenar); Trato de que estéis a gusto (no
Trato que estéis a gusto).
c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición de que vayáis a recogerme (no
Iré con la condición que vayáis a recogerme); Tengo ganas de que llueva (no
Tengo ganas que llueva); Ardo en deseos de que ven... (sigue).
1. Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos:
a) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de sujeto. El sujeto de una oración nunca va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como
Me alegra de que seáis felices (correcto: Me alegra que seáis felices);
Es seguro de que nos quiere (correcto: Es seguro que nos quiere);
Le preocupa de que aún no hayas llegado (correcto: Le preocupa que aún no hayas llegado);
Es posible de que nieve mañana (correcto: Es posible que nieve mañana). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse, etc.), sí exigen un complemento precedido de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la conjunción es obligatorio: Me alegro de que seáis felices, y no
Me alegro que seáis felices; Me preocupo de que no os falte nada, y no
Me preocupo que no os falte nada (→ queísmo, 1a).
b) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de «habla» (decir, comunicar, exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son incorrectas oraciones como
Pienso de que conseguiremos ganar el campeonato (correcto: Pienso que conseguiremos ganar el campeonato);
Me dijeron de que se iban a cambiar de casa (correcto: Me dijeron que se iban a cambiar de casa);
Temo de que no llegues a tiempo (correcto: Temo que no lle... (sigue).
A ver si empezamos a entendernos mejor.
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2 comentarios:
Muy buen artículo.
Gracias por la corrección :P
Gracias a ti por leerlo :)
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